En paz descanse
Estoy comiendo unas facturas que tienen muchísimo gusto a veneno, o algo así. Si en unos días no escribo nada no sean alarmistas y piensen en que por ahí no tengo muchas ganas.
Estoy comiendo unas facturas que tienen muchísimo gusto a veneno, o algo así. Si en unos días no escribo nada no sean alarmistas y piensen en que por ahí no tengo muchas ganas.
No se puede tener a todos c0ntentos. Lo que se puede es matar a algunos y hacer reir a otros.
Soy el harelip me doy un más beso que tendremos un carnaval en los dedos abandonados de las calles y los sacos de la bola, me oscilan al muzak mis energías implican el vino; mantenga el espejo manchado ¿Era despierto todo con la cirugía el bailar de la gente, riendo todos para mí usted me ha demostrado que para arriba y nunca curará yo entonces se olvidará aprende sonreír algún día? La barriga, sickbed, toda marca con una cicatriz y las vacaciones solas dulces del pan A, su propio desfile de Disney es todo que con abrazadera él ha afianzado para arriba por el sitio que esperaba de la medianoche de los walkmans A, oye los gritos distantes
Le dí una franquicia de Korochi Industrias a un tipo que hace baños. Entonces el hombre regala con cada instalación sanitaria un rollo de papel higiénico con cosas que yo escriba. El contrato en una parte dice:
- La parte demandada no ofrecerá resistencia a la autoridad, siempre y cuando la parte actora cumpla con su espectáculo.
Entre los dos nos pusimos de acuerdo y matamos al abogado. Ahora yo me ducho en los baños nuevos y cada vez que escribo algo otro lo usa para secarse. Nos divimos las ganancias en partes iguales y él paga el agua.
Todos hicimos negocio. Incluso el abogado, que el año pasado me confesó que quería morir pronto.
Me echaron el primer día de trabajo. Me daba tanta pena no esperar a la gente que perdía el tren que jamás arranqué.
Cuando exclamo: "no puede ser, esto antes no era así".
Cuando grito: "hey, te pedí que hicieras esto aquello y lo otro pero eso esto y aquello".
Cuando firmo: "bajo conformidad".
Cuando estimo: "esto en un rato lo tenemos".
Cuando compro: "voy a llevar esto. no, no hace falta que lo envuelva".
Y ahí es cuando me acuerdo de la envolvente, esa onda que abraza los oídos y les pregunta: ¿están bien? ¿necesitan algo más?
Todo en un marco de absoluta cordialidad y respeto.
1- Aosticismo ocular severo.
2- Gandrios libres de engranajes.
3- Abominables e intesificadas búsquedas.
Y sobre todo, aplaudir de pie anuncios trágicos. Por ejemplo, ese que dice que no podemos dormir más de 4 horas si está nublado un feriado excelente para comer un asdo.
El mal del siglo XXI es olvidarse de adjuntar el attach en los mails.
La gente de la morgue cuando escucha música en lo último que piensa es en mover el esqueleto.
Casi nos perdemos por seguir al hilo conductor.
Conocí un chimango que se gastaba todo el sueldo en pólvora.
Me pidieron permiso de armas para revólver mi café.
Demandé al arquitecto por columnas e injurias.
Invitamos a cenar a mi amigo el especialista en adicciones pero no logramos que deje de trabajar.
Fantômas is working on tour dates in China, Japan, Australia and South America ALL in the month of September.
AAAAAHHHHH
Cuando mis padres me mandaban a la escuela me decían "vaya uno a saber".
Si los cerdos fueran capitalistas el barro no sería tan fácil de conseguir.
En el colegio me pidieron que lleve la temperatura del living de casa a 40 grados, que la cocina la mantenga en 30 y que no deje que entre ninguna clase de frío.
En pocas palabras, me dieron tarea para el hogar.

Nuestro sueño trunco con tres amigos de la infancia era hacer Black Sábado y tocar temas de Black Sabbath en danés.
Ir a tocar era un quilombo. El cantante la sacaba más barata que todos. Agarraba la mochila, micrófono, unos cables y todo listo. Era el que mas ganaba, también. Siempre había alguna groupie ahí dispuesta. La guitarra y el bajo, un poco más de esfuerzo. Además del instrumento tenían que cargar con el equipo o arreglar con otro que tocara para ver si se lo podía prestar. Y la batería, uf, la batería siempre fue un problema. Que no podés bajarle el volúmen, que transportarla es un quilombo, que todos quieren tocar para ver cómo suena, etc. Los bateristas son las personas más despreciables de este mundo. Son los que más transpiran, son los que están ahí atrás, son los que tienen una tarima para no quedar tan escondidos, pero es todo mentira. Son los que no pueden tocar a la hora de la siesta. Son los que no tienen notas para aprender. Son los que todo les sale más caro. Y un etcétera de 28".
La verdad, te conviene tocar el triángulo. Por lo menos aprendés geometría.
Grababa los CDs de Pantera en cassettes de metal, que como mi equipo no los soportaba me quedaban los agudos bastante altos, entonces en el walkman ponía el MegaBass y quedaba a un nivel perfecto en donde se escuchaban bien los graves y los platillos quedaban perfectamente marcados, al igual que los riffs. No había nada como agarrar el Mitre vacío a la mañana, con el sol pegando en la cara recién levantada y acomodarse en el asiento verde. El ritual era correrlo para quedar apuntando hacia el lado en el que iba el tren, levantar un poco la persiana, bajar el vidrio si estaba levantado y sentarme a escuchar Becoming, por ejemplo. A la altura de Victoria empezaban a subir las oficinistas, y en San Isidro ni te cuento. Mujeres que jamás nos iban a dar bola, pero que nos regalaban unas miradas cada tanto, total hasta llegar a Retiro faltaba bastante y nadie se iba a morir. En Beccar empezaban a subir mujeres que excedían lo explicable, y desde San Isidrio para adelante, ni te cuento. Para mí la clave era llegar atento a Acassuso (una después de S.I.) y empezar la lucha de paisajes. Por un lado el solcito pegando en invierno con el río de fondo allá a lo lejos, y por otro las chicas paradas (porque en Victoria se llenaba y no había más asientos) luchando por ver quién se llevaba más miradas. No sé, nunca entendí quién ganaba en ese viaje, pero siempre me dolía tener que bajar en Rivadavia, justo cuando se empezaba a poner bueno porque todas se cansaban de mantener la pose.
Después, ya más grande, me tocaba viajar hasta retiro, pero esa es otra historia.
Me cantaba Hair y yo pensaba. Qué bueno que justo me rapé. Si tuviera el pelo largo este tema no nosaría así.
Sonaría, quise decir. Te juro.
Escuchaban constantemente un martilleo o cosquilleo. Cosquilleo siempre me sonó a hormigueo que a su vez me suena a hormiguero. Entonces no puedo evitar acordarme del oso hormiguero y la hormiga esa que no me acuerdo cómo se llamaba. La atómica no, la otra. Y de ahí me vienen a la mente las hormigas reinas con sus súbditos, que me suena a débito. Y tiene bastante sentido, porque si las obreras tienen débito todo el crédito se lo lleva la reina. Como la de Inglaterra, que además tiene joyas de la corona que nada que ver con la cerveza. Pero qué rica es. Tan clarita ella, la reina, digo.
Estuve como invitado en la cumbre del G8. Me preguntaron cuáles eran mis planes y justo me agarró hipo.
Conseguí auspicios de Bodegas Chandón y Luigi Bosca. No, no van a aparecer banners ni nada de eso. Ya se darán cuenta.
o no
"Pan y vino pan y vino pan y vino pan y vino, el que no grita Ramones para qué carajo vino".